La formación en idiomas es una de las inversiones con retorno más claro para cualquier empresa con actividad internacional. Y sin embargo, muchas organizaciones siguen pagándola íntegramente de su bolsillo cuando podrían bonificarla a través del sistema FUNDAE. La razón no suele ser la falta de interés, sino la percepción de que el trámite es farragoso. No lo es tanto si se conocen los pasos.
Qué es FUNDAE y por qué te interesa
La Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE) gestiona el crédito de formación que las empresas generan a través de sus cotizaciones a la Seguridad Social. Ese crédito no es un regalo: es dinero que tu empresa ya ha aportado y que puede recuperar destinándolo a formar a su plantilla. Si no se usa, se pierde.
En la práctica, esto significa que una parte muy significativa del coste de la formación en inglés de tu equipo puede reducirse. Y no solo la formación técnica: también la formación en idiomas, siempre que esté vinculada a la actividad de la empresa y se imparta por una entidad acreditada.
Requisitos para poder bonificar
No todas las empresas pueden bonificar cualquier formación. Estos son los requisitos que hay que cumplir:
- Estar al corriente de pago con la Seguridad Social y con Hacienda.
- Tener trabajadores en régimen general (los autónomos no generan crédito FUNDAE).
- La formación debe estar vinculada a la actividad de la empresa o al puesto de trabajo.
- La entidad formadora debe estar acreditada y dada de alta en el Registro de Entidades Formadoras.
- La formación debe comunicarse antes de su inicio a través de la aplicación de FUNDAE.
Plazos: el error más frecuente
El error más habitual —y más caro— es empezar la formación antes de haberla comunicado. La normativa exige que la comunicación se realice antes del inicio de la acción formativa. Si se hace después, se pierde el derecho a la bonificación de esa acción.
Regla de oro
Comunica siempre la formación antes de que empiece. Aunque sea por un día. La FUNDAE no admite regularizaciones a posteriori.
Cómo se gestiona en la práctica
El proceso, simplificado, es este:
- La empresa contrata la formación con una entidad acreditada (como nosotros).
- La entidad formadora comunica la acción formativa a FUNDAE antes del inicio.
- Se imparte la formación y se documenta (control de asistencia, materiales, evaluaciones).
- La entidad formadora emite la factura y la documentación justificativa.
- La empresa aplica la bonificación en sus cotizaciones a la Seguridad Social del ejercicio correspondiente.
En Natural English Lab gestionamos todo el proceso administrativo. Tú solo tienes que decidir a quién quieres formar y cuándo. Nosotros nos ocupamos del resto: comunicación previa, documentación, control de asistencia y justificación ante FUNDAE.
Qué formación en inglés se puede bonificar
Prácticamente cualquier formación en inglés vinculada a la actividad profesional de tu equipo:
- Inglés general profesional para equipos que necesitan comunicarse con clientes o proveedores extranjeros.
- Business English para reuniones, negociaciones, presentaciones y correspondencia comercial.
- Inglés técnico adaptado a sectores concretos: legal, fintech, industrial, sanitario, etc.
- Preparación de exámenes oficiales cuando la empresa requiere una certificación.
Si quieres ver cómo enfocamos la formación para empresas, puedes consultar nuestra página de inglés para empresas. Y si tu equipo necesita certificar su nivel, tenemos también preparación de exámenes oficiales.
Errores frecuentes (y cómo evitarlos)
- Comunicar la formación después de empezarla. Pierdes la bonificación de esa acción. Solución: planifica con antelación.
- No conservar la documentación. FUNDAE puede requerirla después. Solución: guarda controles de asistencia, materiales y evaluaciones.
- Elegir una entidad no acreditada. La formación no será bonificable. Solución: verifica que la entidad está dada de alta en el Registro.
- No agotar el crédito disponible. El crédito no utilizado se pierde. Solución: planifica la formación del año con tiempo.
Conclusión
Bonificar la formación de inglés de tu equipo no es complicado, pero exige hacer las cosas en el orden correcto y con la documentación adecuada. Con una entidad formadora acreditada que gestione el proceso, el ahorro puede ser muy significativo y el esfuerzo para RRHH, mínimo.
Si quieres saber cuánto puede bonificar tu empresa y cómo lo enfocaríamos, escríbenos. Te lo calculamos sin compromiso.
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